From "Ciberp@ís", 16 Aug 2001


El colectivo No-Such presenta un maratón creativo en la red, 'Think Tank', durante el FIB


by R. B. / S. C.

Se llama Think Tank y es un workshop/workshow, un taller y un espectáculo, ambos en proceso. Algo así como un maratón creativo y conceptual en Internet.

Por segundo año, la reunión anual del colectivo de net.artistas No-Such, tuvo lugar en el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), clausurado el pasado día 5. Pero este año Think Tank se prolongó una semana: "Hubo un momento de trabajo, exposición e interacción durante el FIB y un momento posterior para el análisis, que llevamos a cabo en unas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento de Vila-real", explica Vicente Matallana, director de Laagencia, la productora de arte público y nuevas tecnologías que lo ha producido.

Durante el FIB, unos 30 artistas de No-Such realizaron sus performances audiovisuales en la Carpa Retina, un espacio con la infraestructura tecnológica para realizar esta compleja experiencia en red.

La carpa acogía un andamio recubierto con tela de pantalla y con varios equipos conectados a la red. Allí, se reflejaban las imágenes creadas por los artistas. El recinto ofreció unas 8 horas de programación, dirigida cada día por un artista diferente, todos ellos miembros de un colectivo cuya historia es una de las leyendas del net.art.

Hell.com, desde el año pasado rebautizado como No-Such, nació como una obra de arte conceptual. Como una antiweb que no vendía nada y que no era accesible al público, a pesar de tener más de un millón y medio de visitas al mes, resultado del atractivo de su dirección que mucha gente tecleaba buscando algo infernal. Durante un tiempo fue como un agujero negro en Internet en el que los artistas exploraban las posibilidades del nuevo medio. Hoy, cuenta con 70 miembros de unos 20 países. Con el cambio de nombre el proyecto se abrió. Aunque, quizá, también ayudó la la acción del colectivo italiano 0100101110101101.ORG que, aprovechando la apertura de Hell.com durante 48 horas para la exposición Surface, hizo una copia exacta del sitio y la puso a disposición de todos, en protesta contra la actitud del grupo.

Terminado el FIB, Think Tank se trasladó a Vila-real (Castellón) donde, en un espacio cedido por el Ayuntamiento, se instaló el Capsule Hotel. Esta estructura de cápsulas transparentes "para vivir y crear", dotadas de ordenador y colchón, fue concebida por el colectivo estadounidense Fakeshop y realizada antes en Nueva York y Tokio.

En Vila-real, los artistas se reunieron hasta el pasado domingo para desarrollar un análisis de la "tormenta creativa" de las 72 horas del FIB. El resultado: el desarrollo de una web, estructurada como un ready-made audiovisual que recapitula lo vivido. "Ha sido muy positivo realizar la experiencia en un festival de música. El público llega sin los prejuicios de un museo. Después, el Capsule Hotel ha sido la materialización del espíritu de No-Such: un sitio donde encontrar preguntas, no repuestas" dice Matallana.